El Festival de la Luz y de la Vida celebrará su 30 aniversario del 30 de octubre al 2 de noviembre con una programación dedicada a las tradiciones del Día de Muertos. Para esta edición, se espera la llegada de 85 mil visitantes y una derrama económica superior a los 75 millones de pesos, además de una ocupación hotelera prácticamente del 100 por ciento.
Durante la presentación del evento, realizada en las instalaciones de Punto México de la Secretaría de Turismo, se destacó que esta celebración se ha consolidado como uno de los principales atractivos turísticos de Chignahuapan, al combinar expresiones culturales, teatro, danza, iluminación y pirotecnia.
El espectáculo principal representa el recorrido de las almas hacia el Mictlán a través de los nueve pasos de la tradición prehispánica. La puesta en escena se desarrolla sobre la laguna de Chignahuapan y contará con la participación de más de 90 danzantes y actores, acompañados de música, efectos luminosos y pirotecnia. Una pirámide en cuatro dimensiones será uno de los elementos centrales de la representación.
Como parte de las actividades complementarias, los visitantes podrán recorrer la Ofrenda de las Mil Luces y la Calzada de las Almas, donde las antorchas iluminan el camino hacia la laguna. El programa contempla cuatro presentaciones, una por cada día del festival.
En representación de la secretaria de Turismo del Gobierno de México, Josefina Rodríguez Zamora, el director general de Desarrollo Regional y Fomento Turístico, José Gabriel Rosillo Iglesias, señaló que las celebraciones tradicionales contribuyen a difundir la riqueza cultural del país y a fortalecer la economía de las comunidades receptoras de visitantes.
Por su parte, el subsecretario de Promoción Turística de Puebla, José Miguel Vélez Moreno, destacó que Chignahuapan ofrece diversas experiencias para quienes visitan la región, entre ellas sus talleres de esferas navideñas, gastronomía, atractivos naturales, sitios religiosos y actividades de aventura.
El presidente municipal, Juan Rivera Trejo, resaltó que el festival ha alcanzado proyección nacional e internacional, con personas interesadas en conocer esta representación del Día de Muertos que incluso han adquirido boletos desde países como Colombia y España.
El edil explicó que uno de los principales distintivos del espectáculo es su realización sobre una plataforma instalada en el agua, donde el reflejo de la pirámide, las luces, la luna y los juegos pirotécnicos crean una experiencia visual que representa la conexión entre la vida y la muerte.
Con tres décadas de historia, el Festival de la Luz y de la Vida busca fortalecer la identidad cultural de Chignahuapan, atraer turismo nacional e internacional y generar beneficios económicos para los prestadores de servicios, comerciantes y familias que dependen de la actividad turística durante esta temporada.


