Autoridades federales de Estados Unidos han señalado que el grupo criminal Los Chapitos habría intervenido en el proceso político que llevó al poder al actual gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
De acuerdo con las acusaciones, la organización delictiva presuntamente utilizó actos de intimidación y coacción contra rivales políticos durante las elecciones de 2021, influyendo en el resultado electoral que permitió la toma de posesión del mandatario el 1 de noviembre de ese año.
Asimismo, las autoridades estadounidenses sostienen que Rocha Moya habría mantenido reuniones con integrantes del grupo criminal tanto antes como después de asumir el cargo. En dichos encuentros, presuntamente se acordó brindar protección a sus operaciones de narcotráfico a cambio de respaldo político.
Según estos señalamientos, ya en funciones, el gobierno estatal habría permitido que la organización operara con impunidad en Sinaloa, facilitando el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.




