El Gobierno del Estado puso en marcha acciones para recuperar la capacidad de conducción de la infraestructura hidráulica de Puebla capital y reducir el riesgo de inundaciones durante la temporada de lluvias.
Como parte de estas labores, en el cruce Colombres se retiraron azolve, maleza, basura y troncos que obstruían el paso del agua. Con ello, la capacidad de conducción pasó de un estimado de entre 8 y 10 metros cúbicos por segundo a un rango de 40 a 50 metros cúbicos por segundo.
Intervención en puntos de mayor riesgo
El gobernador Alejandro Armenta Mier señaló que las acciones forman parte de un proyecto integral para recuperar infraestructura de protección hidráulica construida desde 1963, cuya capacidad se ha reducido con el paso de los años debido al crecimiento urbano y la acumulación de materiales en los cauces.
Explicó que los trabajos se realizan durante el periodo de menor concentración de lluvias, a partir de un diagnóstico técnico que identifica zonas con distintos niveles de riesgo. La estrategia contempla atender los escurrimientos desde las partes altas hacia canales y cauces que conducen el agua al río Alseseca, Barranca Honda y posteriormente al sistema del lago de Valsequillo.
El gobierno estatal también mantiene coordinación con el Ayuntamiento de Puebla para intervenir otros puntos estratégicos de la infraestructura hidráulica de la capital.
Continúan trabajos en Barranca Caltonac y Canal Oriente
El secretario de Infraestructura, José Manuel Contreras de los Santos, informó que después de concluir las labores en Colombres, los equipos trabajan en la Barranca Caltonac y el Canal Oriente, donde se utilizan módulos de maquinaria y personal especializado para retirar azolve, basura, maleza y troncos, además de recuperar la sección de los cauces.
De acuerdo con el ingeniero César Solís, especialista y académico en ingeniería hidráulica, el sistema de defensa hidráulica tiene un área de influencia de aproximadamente 98 kilómetros cuadrados. Los desvíos contemplados permitirían retirar alrededor de 56 kilómetros cuadrados de escurrimientos de la zona considerada de riesgo para el centro de Puebla.
En el caso del cruce Colombres, aunque la capacidad actual se encuentra entre 40 y 50 metros cúbicos por segundo, la referencia para un fenómeno con periodo de retorno de 100 años es de aproximadamente 91 metros cúbicos por segundo. Por ello, las autoridades plantean continuar con una recuperación gradual de la infraestructura.
Buscan reducir riesgos durante la temporada de lluvias
Los trabajos forman parte de una estrategia preventiva que busca mejorar el flujo de agua desde la Barranca Caltonac, a través de Colombres y el Canal Oriente, hasta el río Alseseca.
Habitantes de la junta auxiliar de La Resurrección reconocieron las labores de limpieza y la presencia de maquinaria en la zona. Vecinos como Álvaro Palacios y Ascensión Sabino Alatenco señalaron que estas acciones generan mayor tranquilidad durante la temporada de lluvias, aunque también expresaron su expectativa de que los trabajos continúen y se extiendan a otras barrancas.
Con estas intervenciones, el Gobierno del Estado busca recuperar de manera gradual la capacidad de la infraestructura hidráulica y fortalecer las medidas preventivas en comunidades, juntas auxiliares, colonias y zonas urbanas de Puebla capital.


