Los campos de cempasúchil de Atlixco se han convertido en uno de los principales atractivos turísticos durante la temporada de Todos Santos, al recibir visitantes de distintos estados de México e incluso de otros países, quienes buscan disfrutar de los paisajes florales y acercarse a las tradiciones del Día de Muertos.
El intenso color amarillo y los tonos anaranjados de esta flor emblemática ofrecen un escenario natural para pasear, convivir en familia y tomar fotografías. Además de visitar el conocido Valle de Catrinas, los turistas han encontrado en los sembradíos una alternativa para vivir de manera diferente las celebraciones de esta temporada.
En las zonas cercanas a la mancha urbana del municipio, los campos floridos se han convertido en espacios de admiración para familias y grupos de amigos que recorren los surcos, disfrutan del paisaje y aprovechan la oportunidad de estar en contacto con la naturaleza.
El interés por estos lugares también ha sorprendido a productores y propietarios, quienes han recibido a personas procedentes de distintos puntos del país y del extranjero.
“Gracias a nuestros visitantes de Baja California, Pachuca, Hidalgo, la Ciudad de México y desde Brasil”, compartió uno de los propietarios de los terrenos, al destacar la diversidad de visitantes que han llegado para conocer los sembradíos.
De esta manera, el cempasúchil ha ampliado su presencia más allá de las ofrendas y los altares dedicados a los fieles difuntos, al posicionarse también como un atractivo turístico que muestra la riqueza agrícola, natural y cultural de Atlixco.
Durante las celebraciones de Todos Santos, los campos ofrecen una estampa característica de la temporada y fortalecen el vínculo entre las tradiciones mexicanas y el entorno natural. Asimismo, representan una oportunidad para dar mayor visibilidad al trabajo de los productores locales.
Entre el aroma de las flores y los paisajes teñidos de amarillo y naranja, Atlixco reafirma su atractivo turístico, donde el encanto de estas fechas no se limita a sus monumentos y figuras monumentales, sino que también se encuentra en los sembradíos que cada año reciben a visitantes de diferentes regiones de México y del mundo.


