Una madre de familia identificada como Mariel Tapia denunció que su hija Bárbara, de ocho años, sufrió fracturas en dos vértebras luego de caer en un registro sin tapa, de aproximadamente dos metros de profundidad, dentro de las instalaciones del Colegio Humboldt de Puebla. La mujer cuestionó la atención que recibió la menor tras el accidente y pidió esclarecer lo ocurrido.
De acuerdo con el relato que compartió en TikTok, los hechos sucedieron el 14 de mayo, cuando la niña se encontraba fuera de su salón durante el cambio de maestros. En ese momento, varios estudiantes salieron a jugar y Bárbara cayó accidentalmente en la estructura que, según la denuncia, permanecía abierta.
Ante la emergencia, una estudiante activó un botón de pánico, lo que permitió la llegada de personal de enfermería, un prefecto y un elemento de seguridad del plantel.
Sin embargo, Mariel Tapia cuestionó que la escuela no solicitara una ambulancia para atender a su hija. También señaló que el personal habría sacado a la menor del registro mediante una maniobra en la que la sujetaron de la cadera y los brazos para levantarla, pese a que manifestaba un fuerte dolor de espalda.
Posteriormente, la niña fue trasladada en silla de ruedas a la enfermería de la institución y después llevada a un hospital, donde le diagnosticaron fracturas en dos vértebras.
La menor permaneció inmovilizada durante dos meses
La madre explicó que, tras recibir atención médica, un especialista les informó sobre la gravedad de las lesiones y la importancia de vigilar su evolución, debido a que la niña todavía se encuentra en etapa de crecimiento.
Como parte de su recuperación, Bárbara tuvo que permanecer inmovilizada en casa durante dos meses. Además, de acuerdo con la versión de su madre, el médico estableció un seguimiento durante seis años, hasta que la menor cumpla 15, para supervisar su desarrollo y evolución física.
Madre cuestiona manejo de las grabaciones de seguridad
Después del accidente, Mariel Tapia solicitó al colegio acceso a las grabaciones de las cámaras de seguridad para conocer cómo ocurrió la caída y qué sucedió durante el rescate de su hija.
No obstante, afirmó que la institución no le permitió revisar el material y que posteriormente le informaron que las grabaciones ya habían sido borradas.
La madre considera necesario esclarecer las circunstancias del accidente, así como determinar si se siguieron los protocolos adecuados para atender a la menor y si existían condiciones de seguridad suficientes en el área donde se encontraba el registro.
Hasta el momento, el Colegio Humboldt no ha emitido una postura pública sobre los hechos ni sobre los señalamientos relacionados con la atención brindada y las grabaciones de seguridad.
Mariel Tapia exige que se investigue lo ocurrido y que, en caso de determinarse responsabilidades, estas sean atendidas conforme corresponda. Sus principales cuestionamientos se centran en la falta de una ambulancia y en la forma en que, según su testimonio, fue rescatada su hija tras la caída.


